Podemos diferenciar varios tipos de lubricantes en función del uso al que vayan destinados. La gran mayoría de los lubricantes sexuales son utilizados por mujeres para tratar los problemas de irritación y sequedad vaginal producidos por diversos motivos (cansancio, stress, depresión..). También los hay para su uso por el ano, también llamados lubricantes anales, que se distinguen sobre todo por sus propiedades de larga duración, dilatación o desensibilizantes. Durante mucho tiempo las personas han utilizado la vaselina como lubricante, pero en los últimos años los fabricantes han sabido mejorar sus productos y hoy en día hay muchos tipos de lubricantes tanto vaginales como anales mucho mejores que la vaselina.